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"Recuerda, de no haber sido por la Sección Q, habrías muerto hace mucho"

- Q a Bond, Licencia para matar, 1989.

 
Un 19 de diciembre de 1999, hace diez años, todos los fans de James Bond estaban de luto. Desmond Llewelyn, mejor conocido como el entrañable Mayor Boothroyd, apodado Q, fallecía victima de un accidente de tránsito. Mucha gente lamentó la pérdida del actor galés, que se había vuelto un miembro de la familia Bond desde su primera aparición en el segundo film de la serie, De Rusia con Amor (1963), con Sean Connery, hasta su último aporte junto a Pierce Brosnan en El Mundo no Basta (1999).

Ian Fleming, en las novelas de Bond, presenta a Q como un simple proveedor de los elementos que Bond puede necesitar en la misión, elementos no muy sofisticados. Geoffrey Boothroyd, llamado así en honor a un amigo suyo, un armero de Glasgow que le envió una carta aconsejándole que la Beretta no era un revólver adecuado para 007, aparece en la novela Dr. No (1958), y su participación en ella había sido muy similar a la del homónimo film: sermonear a Bond por usar una Beretta .25 y enseguida ofrecerle la característica Walther PPK. No obstante, Desmond Llewelyn estaba lejos de ser Boothroyd en ese año. El actor que hizo del armero en ese film, estrenado cuatro años después de la publicación del texto original, fue un tal Peter Burton, que no estuvo disponible para el siguiente film de la serie. Fue en ese momento que llegó Desmond.

     
Llewelyn, que había interpretado a un conductor de tanques galés en el film bélico They Were Not Divided, del director Terence Young, fue llamado para interpretar al Mayor Boothroyd en De Rusia con Amor. En un principio Young quería que Llewelyn le pusiera un acento galés al personaje, pero cuando Desmond le hizo una demostración de su acento galés, el director decidió que el armero tuviera un acento británico neutro.
Q le entrega el maletín explosivo a Bond en De Rusia con Amor.    

Jamás se imaginaría Llewelyn que seguiría en el mismo rol hasta el último día de su vida.

Si bien fue Young, también director de los dos primeros films de Bond, el que contrató a Llewelyn como el armero del MI6, fue Guy Hamilton el que patentó la relación entre 007 y Q. Hamilton dirigió el tercer film de la serie, Goldfinger, en 1964, la primer aventura de Bond donde el Mayor Boothroyd comenzó a llamarse Q, acrónimo de Quartermaster, denominación dada en la armada anglosajona a los oficiales que entregan el armamento a las tropas.

Guy Hamilton propuso a Llewelyn que no muestre simpatía hacia Bond: "Originalmente, me detuve para saludar a Bond, y Guy Hamilton me dijo 'No, no. Tú no lo quieres a este tipo, ¡Trata todos tus artilugios con desprecio! Y en cuanto dijo eso, la escena cobró sentido. Hizo la relación mucho más interesante" (1), recordó el actor galés en 1995. Así continuó la relación entre Q y Bond a lo largo de los films Operación Trueno (1965, de Terence Young) y Sólo se vive dos veces (1967), la primera de las tres películas de Bond a cargo del director de Alfie (1968), Lewis Gilbert. En estos dos films, Q abandona su laboratorio y, de muy mal humor, asiste al agente en el campo de batalla, ya sea en las Bahamas o en Japón. En 1968, Desmond Llewelyn también participaría en otra producción de Albert R Broccoli y Harry Saltzman, interpetando a Cogghins en Chitty Chitty Bang Bang, basada en una novela de Ian Fleming y estelarizada por Dick Van Dyke y Gert Frobe.

Desmond Llewelyn junto a George Lazenby (arriba) y a Roger Moore (derecha) en Al Servicio Secreto de Su Majestad y El Hombre del Revólver de Oro.
   

Si bien la primera aparición de George Lazenby como Bond, Al Servicio Secreto de Su Majestad, brilla por la ausencia de gadgets espectaculares, Q mantiene una relación muy importante con Bond: asiste a su boda que, como sabemos, tiene un trágico descenlace.

La primera aventura de James Bond de la década del setenta, Los Diamantes son Eternos, donde Sean Connery regresó al rol por última vez en la saga de films producida por EON, mostraba a Q divirtiéndose en Las Vegas con un anillo de pulsos magnéticos que permite detener las tragamonedas en la secuencia deseada, de manera que Q ganaba fortunas en cada apuesta. En este film descubrimos como el armero del MI6 se divierte con sus invenciones e incluso regala algunos de sus artilugios a sus nietos, como el micrófono alterador de voz que James Bond usa para que Blofeld crea que está hablando con el traidor Bert Saxby.

La popularidad del personaje de Llewelyn fue tan grande que el departamento de márketing de United Artists decidió que Llewelyn viajara a Estados Unidos para presentar sus creaciones y promocionar Los Diamantes son Eternos. Fue por este motivo, y por su partcipación en la serie de TV Foolyfoot, que Desmond Llewelyn no estuvo disponible para participar en la primera aventura de Roger Moore como James Bond, Vivir y Dejar Morir, film donde el nuevo 007 se entretenía y burlaba a la muerte con un reloj Rolex Submariner con un imán y una cierra circular integrada.

     
   
  Q explica sus inventos a Bond (Roger Moore) y a Vijay (Vijay Amritraj) en Octopussy.  

Desmond Llewelyn tuvo un papel muy mínimo en El Hombre del Revólver de Oro, donde simplemente identificaba al inventor de la bala dorada del villano Scaramanga, y era repetidamente regañado por un malhumorado M al realizar un comentario inoportuno con un típico "Cállate, Q". Existía en ese film una escena eliminada donde Q le entregaba a James una cámara Nikon con varios gadgets en el aeropuerto de Hong Kong: "Muy ingenioso, pero seguro hay algo que no puede hacer... sacar una foto" -comentaba Bond en dicha escena, a lo que Q respondía: "De hecho, es cierto, pero estoy trabajando en eso..." (2)

En 1977 se estrenó el tercer film de Roger Moore como Bond, La Espía que me Amó. En ella, se establece finalmente que Q y Boothroyd son la misma persona, cuando Anya Amasova, interpretada por Barbara Bach, lo llama Mayor Boothroyd cuando Q le entrega el Lotus Espirit a 007 en Cerdeña. Previamente, Bond y Anya, junto con M y Gogol, visitan el laboratorio armamentístico provisorio del MI6 en una pirámide egipcia.

Si en los tiempos de Sean Connery la relación entre Q y Bond se caracterizaba por el hartazgo del primero y la frivolidad del segundo, en la era de Roger Moore, como excusa para enfatizar el humor en la saga, esta caracterización se acentuó, particularmente desde Moonraker, donde el personaje de Llewelyn le entrega a 007 una pulsera disparadora de dardos envenenados con la cual James efectúa un certero disparo en la cola de un caballo retratado en un cuadro del despacho de M. "Muy novedoso Q. Asegúrate que esté en las tiendas para navidad", era la mordaz respuesta de Bond.

En Sólo para sus ojos y Octopussy fue cuando el Bond de Moore más enloquecía a Q: en la primera se burlaba de un paraguas que, al mojarse, expulsaba unos clavos que se introducían en el cuello del usuario, aludiendo a un famoso tema de Frank Sinatra: "Castigando bajo la lluvia". Además, lo vemos disfrazado de un patriarca ortodoxo para informar a Bond oculto en un confesionario, donde 007 se presenta diciendo "Perdone, padre, pero he pecado". En la segunda, Bond le sacaba aún más canas verdes a un Q cascarrabias por las condiciones tecnológicas inadecuadas en su laboratorio en la India: "¡No tengo tiempo para esos chistes de adolescente!" -bramaba Q cuando Bond enfocaba los senos de una joven muchacha con la cámara que transmitía imágenes a su reloj Seiko.

     
   
  En Licencia para matar, Llewelyn tuvo la mayor participación en la serie. En la foto, lo vemos junto a Carey Lowell y Timothy Dalton.  

No obstante, Octopussy es una de las mayores participaciones de Llewelyn en los films, dado que asiste al agente y a las tropas femeninas de Octopussy en el campo de batalla, con un globo aerostático con la Union Jack plasmado en él.

En La Mira de los Asesinos fue el punto culminante de las aventuras de Roger Moore como James Bond, y en ella vemos a un Q divertido con una mascota robótica, el Snooper, que se trata de un perro manejado a control remoto con cámaras de video.

Timothy Dalton debutó como 007 en Su Nombre es Peligro, de 1987. La aparición de Q en ese film no es mucho mayor, sin embargo vuelve a participar en el campo de batalla, ayudando a escapar a Georgi Koskov, desertor de la KGB. También aparece para entregarle a Bond un llavero explosivo que se activa al imitar el silbido de un lobo, lo que le salva la vida a Bond en el refugio de Whitaker en Tánger. No obstante, la participación de Q en el último y segundo film de Timothy Dalton en la franquicia Bond, Licencia para matar, es, hasta la fecha, la aparición más larga del Mayor Boothroyd.

Alejándose del amparo del MI6 para vengar el atentado contra su amigo Felix Leiter por parte de Franz Sánchez, 007 viaja a Ithsmus City, ciudad donde el zar de la droga tiene una importante influencia. Gracias al aviso de Moneypenny, Q se arriesga a afrontar la ira de M para proveerle a Bond sus gadgets: una cámara fotográfica que dispara rayos láser y captura fotos con rayos x, un dentífrico explosivo y un revólver que sólo puede ser manipulado por Bond.

Q también tiene funciones de agente encubierto, como hacerse pasar por el chofer de Bond, o asistir al agente 007 y a Pam Bouvier a infiltrarse en el Wavekrest, el bote de Milton Krest, naviero allegado a Sánchez. Estas dos películas comprueban que Timothy Dalton fue el Bond que más compasivo fue con Q.

1995 introdujo a un nuevo James Bond, Pierce Brosnan, en GoldenEye. Esta vez, Q no solo sorprenderá al flamante Bond con sus creaciones, sino que también a la audiencia: en su primera escena lo vemos en una silla de ruedas, con la pierna enyesada, cuyo molde dispara un misil. En el laboratorio sito en el nuevo edificio del MI6 en Vauxhall Cross, Q le presenta a Bond un BMW Z3 celeste con misiles stinger detrás de las luces delanteras. "Ideal para relajarme después de un dia duro en la oficina" -opina Bond, provocando una respuesta terminante de Q: "Tienes licencia para matar, no para violar las leyes del tránsito".

"¡Madura, 007!", le dirá al Bond de Brosnan ante sus comentarios irónicos, y le recriminará que esté investigando un sandwich: "¡No toques eso! - es mi almuerzo".

El próximo encuentro entre el James Bond que interpreta Pierce Brosnan y el Q de Desmond Llewelyn es en Flughafen Fuhlsbuttel, es decir, el Aeropuerto de Hamburgo, en El Mañana Nunca Muere, estrenada en diciembre de 1997. Allí, 007 arriva a tierras germanas para seguirle la pista al maquiavélico barón de la prensa Elliot Carver y, usando su perfecto alemán, solicita un automóvil en el stand de Avis en el aeropuerto. Minutos después lo vemos a Q vestido con el uniforme rojo de la empresa solicitándole al agente secreto un seguro por el automóvil nuevo, un BMW 750il que, entre otras cosas, puede ser manejado por control remoto. "Pensé que le prestaría más atención a una voz femenina" -dice Q en referencia a la voz del sistema de navegación automático del automóvil. "Creo que ya nos habíamos conocido" -responde Bond, cómico, a lo que Q fríamente contesta: "No me interesan sus sórdidas aventuras".

       
   
   
  Desmond Llewelyn con Pierce Brosnan en GoldenEye (izquierda) y El Mañana Nunca Muere (derecha).  

Y una vez más le dirá "¡Madura, 007!", cuando Bond, gracioso, le demuestra lo fácil que "responde a su tacto" el BMW a control remoto.

El Mundo no Basta, estrenada hace exactamente diez años, fue el último Bond del milenio, y la última aparición de Desmond Llewelyn en su vida. "Estaré en los films de Bond mientras Dios y los productores lo dispongan" (3), decía el actor, aunque sabía que, a los 85 años, no tedría la misma energía que a los 49 años, cuando apareció en De Rusia con Amor. Varias veces se especuló con su participación en el film, dada su delicada salud. No obstante, Llewelyn apareció en el film con su asistente, apodado R, interpretado por John Cleese por sugerencia del guionista y autor Iain Johnstone.

El film caracteriza a R como un torpe asistente y a Q como un gran aliado de Bond. Si bien le recrimina que destruyó el bote que iba a usar en su jubilación "lejos de él", el mago del MI6 le da un importante consejo a Bond.
"Siempre quise enseñarte dos cosas... la primera: Nunca dejes que te vean sangrar" -dijo- "¿Y la segunda?" -preguntó Bond.
"Siempre ten un plan de escape"

Con estas palabras, Q dijo sus últimas palabras hacia Bond. Lo que muchos comparan con la despedida de Merlín al Rey Arturo, cuando el mago decide pasar el resto de sus días con Minué.

     
   
  Bond y Q, juntos por última vez en El Mundo no Basta.  

Parece una ironía del destino que un tiempo después del estreno del film, Desmond Llewelyn falleciera en un choque automovilístico, causando una profunda tristeza en todos los fans de James Bond de todo el mundo, tanto los más cercanos como aquéllos que simplemente lo veían en las películas.

"Podrán existir muchos Bonds, pero sólo un Q. Perdí un gran amigo, alguien a quien voy a extrañar (...) Y creo que el mundo debe sentir lo mismo. Era un hombre gentil. Se fue de la manera que quería: sentado en los controles" (4) - declaró Pierce Brosnan al enterarse de la triste noticia. También Dave Worral y Graham Rye, directores de publicaciones relacionadas con el fandom de James Bond, expresaron su pésame.

James Bond regresó en Otro día para morir, de 2002, donde John Cleese asumió el rol de Q. En las dos aventuras de Daniel Craig como James Bond, es decir Casino Royale y Quantum of Solace, el personaje no volvió a aparecer y aún se desconoce volverá a aparecer en futuras aventuras de James Bond.

Sea quien sea que pueda interpretar al Mayor Boothroyd, alias Q, en un futuro lejano o cercano, todos los seguidores de James Bond estamos bien seguros de una cosa: Q falleció cuando falleció Desmond Llewelyn.

 

(1) Desmond Llewelyn, citado en The Incredible World of 007, por Lee Pfeiffer y Philip Lisa, Citadel Press, 1995.

(2) Fragmento del guión, en Mr Kiss Kiss Bang Bang, por Alan Barnes and Marcus Hearn, Overlook Press, 1998.

(3) Desmond Llewelyn, citado en The World Is Not Enough - A Companion, por Iain Johnstone, Boxtree, 1999.

(4) Pierce Brosnan, citado en Collecting 007 , número 16, Invierno de 2000.

 

 

Nicolás Suszczyk