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EDITORIAL
Es el vigesimoprimer día de octubre de 1954.
Hora: aproximadamente las 20.30 en la costa oeste
norteamericana. El primer thriller de Ian Fleming
protagonizado por James Bond se adapta a la
pantalla chica como un episodio del programa
Climax Mistety Theather. ¿Quién interpreta a
Bond?
¿Sean Connery? No. ¿Roger Moore?
Tampoco ¿Daniel Craig? Ni siquiera había nacido.
Bond es interpretado por un desconocido
norteamericano llamado Barry Nelson (nombre real
Robert Nielsen)... ¡¿un espía inglés interpretado
por un yanqui?! Si, porque aquí Bond no es un
inglés al servicio del MI6, sino un agente
estadounidense a las órdenes de la CIA.
La historia sigue de una forma algo fiel al
bestseller de Fleming: James Bond (no es el agente
007, sino “Cardsense Jimmy Bond” – es decir,
“Jimmy Bond, la mente jugadora”) es enviado al
Casino Royale, unbicado, suponemos, en algun lugar
de Francia. Cuando entra al casino intentan
dispararle, pero se salva al usar como parapeto
una columna. Pasado el susto, Bond conoce a
Clarence Leiter (Michael Pate, recordado como el
Señor Quintana en algunos capítulos de la popular
serie “El Zorro”), con quién toma una bebida en el
bar del casino, donde James le enseña a jugar al
baccarat. Clarence, agente del MI6 británico, le
informa a Jimmy de su misión: encargarse de Le
Chiffre (Peter Lorre), un agente al servicio de
los soviéticos que ha estado perdiendo fondos de
su empresa en el casino. “¿Tendré que matarlo?”
pregunta Jim. “No sera necesario –contesta
Clarence- morirá de todas formas si juegas bian a
tus cartas”.
Le Chiffre intentará recuperar el dinero que debe
apostando fuerte y Bond será el enviado a competir
contra él para que se cumpla su sentencia de
muerte.
Poco más tarde, Bond se reencuentra con Valerie
Mathis (Linda Christian, la esposa de Tyrone Power),
a quién conoció en un casino en Biarritz tiempo
atrás. Valerie es una agente de la Deuxième Bureau,
pero a la vez trabaja para Le Chiffre, aunque Bond
no sabe ninguna de estas dos cosas. Valerie
acompaña a Jimmy a su habitación, ubicada justo
debajo de la de Le Chiffre, que está llena de
micrófonos ocultos. Bond prende la radio a todo lo
que da y entonces habla con Valerie. Él sospecha
que ella fue mandada por Le Chiffre y Bond le
pregunta por los micrófonos. Ella asegura no saber
nada de esto y ahí Jimmy se entera que los
micrófonos no están para vigilarlo a él sino para
probar que Valerie cumpla con las órdenes de Le
Chiffre. “Vas a decirme esas cosas palabras por
palabra” dice Bond. Ella le advierte que no juege
en contra de Le Chiffre porque lo matará. Ella
luego se retira.
Poco antes del gran juego, alguien llama a Bond
por teléfono para advertirle que “si gana, ella (Valerie)
perderá... nada menos que su vida”. Bond advierte
a Leiter que cuide a Valerie. Finalmente, Bond
vence a Le Chiffre pero él y Valerie son
capturados, y sometidos a una sádica tortura para
que James confiese dónde escondió el cheque de las
ganancias del juego. Bond debe resistir a la
tortura, recuperar el cheque y derrotar de una vez
por todas a Le Chiffre.
Es
difícil, sino imposible, que alguién no aficionado
a Bond recuerde este telefilm. Es una adaptación
medianamente fiel al libro pero las alteraciónes
hechas son drásticas: James Bond americano,
Clarence, en vez de Felix Leiter, inglés, Valerie
Mathis en vez de Vesper Lynd. No digo que sea una
mala película, sino que resulta aburrida de a
momentos, pese a lo rápida que es (1 hora de
duración). Tiene malos efectos especiales (los
disparos contra Bond al comenzo de la cinta) y
varios errores: Los actores olvidan sus frases en
breves momentos (recordemos que fue filmado en
vivo), podemos ver como un reflector enfoca a
Barry Nelson y Bond y Leiter ordenan un Scotch con
soda y agua, pero les sirven dos bebidas oscuras y
éstos ni se inmutan.
Nelson
forma a su Bond no como el elegante espía de
Fleming, sino como un policía timbero más conocido
por sus triunfos en el juego que por sus hazañas
como espía. Contra él está Le Chiffre,
interpretado por Peter Lorre, el famoso actor
hungaro, que, pese a su reputación, no actúa
demasiado bien ni parece amenazante: se ríe
constantemente, hace muecas y juega con su
revólver. Los ayudantes de éste tampoco son
villanos extraordinaios a la altura de Jaws (La
espía que me amó, 1977 y Moonraker,
1979) u Oddjob (Goldfinger, 1964), son
matones de los más comunes que uno se encontaría
como guardia de seguridad en un boliche bailable:
Basil (Gene Roth, que apareció en un capitulo de
Los Tres Chiflados) es un rubio grandulón y
corpulento que no tiene nada más amenazante que su
aspecto, y los otros, Zurov y Soltan no tienen ni
siquiera el aspecto de amenazantes.
Valerie Mathis, la “primer” chica Bond, es una
agente de la Deuxième, pero no actúa como tal,
sino como una dama típica de los años cincuenta.
No está a la altura de otras espías femeninas de
la serie Bond oficial, como Anya Amasova, Wai Lin,
“Jinx” Johnson o Holly Goodhead.
Los diálogos son originales, pero no causan
demasiada gracia ni son tan inteligentes como los
de la serie oficial. Veamos algunos:
Leiter: “¿Tú eres el tipo al que le dispararon?”
Bond: “No, fui al que le erraron”
Guardia del Casino: “Ud. no ha jugado aún, señor,
por lo tanto no querían su dinero”
Bond. “Tampoco querían mi autógrafo”
Acción hay muy poca, lo que torna el metraje muy
aburrido, solamente al final hay algunos tiros y
piñas, pero toda la acción que hay en esta
película se concentra en el partido de baccarat y
en el romance entre Bond y Valerie. Creo que se
podrían haber agregado escenas del libro de mucha
acción como el atentado contra Bond en la puerta
del hotel o la persecución en coche. De todas
formas... recordemos que esto fue en 1954.
El único ayudante de Bond en esta aventura es
Clarence Leiter (Felix en la novela), del Servicio
Secreto Inglés, que interpreta Michael Pate,
quien, en mi opinión, no compone un mal Leiter, y,
a propósito, es incluso mejor Leiter que otros de
la serie oficial como Norman Burton o Cec Linder.
Realmente, no podemos decir que ésta sea una
gran aventura de Bond... elementos vitales del
libro modificados, errores, poca acción, pocas
locaciones (la acción se desarrolla día y noche en
el casino, ¡no se ve un rayo de sol en todo el
telefilm!), pocas chicas Bond, villanos comunes y
cómicos... pero bueno, recordemos, esto fue en
1954.
CALIFICACIONES:
Bond:
4 /10
Chicas Bond:
5 /10
Villanos:
3/10
Aliados:
7/10
Escenas de acción:
1/10
Diálogos:
6/10
Argumento:
7/10
CALIFICACIÓN
TOTAL 4.75 / 10
Nicolás Suszczyk
www.bondcollection.com.ar
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