En el año que fue
presentada en las salas de cine, Al Servicio
Secreto de Su Majestad no tuvo la
repercusión que tiene hoy en día, y su
recaudación fue mucho menor que el anterior film
de la serie, Sólo se vive dos veces. El
hecho de que el film haya sido estelarizado por
un desconocido en un rol que Sean Connery
parecía haber adueñado después de siete años.
Aún así, el film no puede ser considerado un
fracaso: recaudó 82 millones de dólares en el
mundo, y fue el film más popular en los Estados
Unidos por cuatro semanas. Hoy en día, la gran
mayoría de los fans la colocan en una escala que
va de lo muy bueno a lo excelente.

| Si bien
el film ha tenido éxito en sus
primeras semanas de estreno, las
críticas no fueron abrumadoras. |
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Las
críticas hicieron un gran hincapié en
la comparación Connery/Lazenby, como la
revista Variety, del Reino Unido, sosteniendo
que el australiano "No tiene su
físico (el de Connery), voz, y viril
imagen". Aún así, la
publicación no criticó mal el film: "La
desilución inicial de George Lazenby
reemplazando a Sean Connery como Bond es
casi olvidada por el clímax del
film...". Jeffrey Anderson, del
San Francisco Examiner, fue más duro,
diciendo que el film "podría
haber sido el mejor de Bond de no ser por
el flojo de Lazenby". El New
York Times fue piadoso con él: "El
Sr. Lazenby, si bien no es un Bond
glorioso, es apenas un simple, agradable
y satisfactorio reemplazo". |
Lo que muchos elogiarion,
también, fue el hecho de hacer un film más
dramático y con menos tecnología. Entre ellos
se encuentra Alexander Walker del Evening
Standard. Así lo edcía en su artículo: "Él
(Bond) depende de lo que Dios, y no IBM, le dió
excepto el descifrador de cajas fuertes
automático que descifra el código de la
combinación del enemigo mientras Bond lee una
sección de la Playboy".
Los mayores halagos, sin
embargo, vinieron de Los Angeles Times, por parte
de Charles Champlin el 18 de diciembre de 1969.
"Al Servicio Secreto de Su Majestad es,
lejos, la mejor aventura de James Bond. (...) Es
larga... y arrasa con la acción a toda hora.
(...) George Lazenby interpreta el rol bien... la
acción tiene un ritmo maravillos... los
decorados, los efectos espaciales y las escenas
de acción son extensas y admirables, en la
tradición de Bond. La música de John Barry -continúa
Camplin- siempre es inteligente, un buen
primer esfuerzo Bond para Peter Hunt como
director, que logra el espléndido truco de crear
impresiones sin arriesgar el fascinante escapismo
sin sentidode los films de 007... El film es uno
de los regalos más preciados de
Navidad...".
| Ya en la década
del noventa, los autores Lee Pfeiffer y
David Worral, en su libro The
Essential Bond (Harper, 1997), vieron
al film como "un brillante
thriller a su manera y se justifica su
colocación en la lista de los mejores
films de Bond". El dúoi opina
también que el personaje ha tenido una
gran redefinición en la película: "...el
007 de Al Servicio Secreto de Su
Majestad es un alma compleja y
aprisionada que ve como su vida se
revitaliza a través de su romance con
Tracy Di Vicenzo, con la cual se
casa". |

| La
prensa mundial asistió al primer
día de filmación en Portugal.
El evento consistió de un ensayo
del casamiento entre Bond y
Tracy. |
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La opinión del español
Juan Tejero, en James Bond, la obra definitiva
sobre el agente 007 (McGuffin, 1997), es
prueba también de cómo ha cambiado la visión
del film en los años: "Conscientes, tal
vez, de que se estaban equivocando (por Lazenby),
o yendo a contracorriente del sentir popular, los
productores realizaron una película
verdaderamente buena, El guión fue el más fiel
a Fleming y el más innovador al incluir la
autoparodia (...) El estudio sobre los personajes
que se hace en el filme es otro de esos detalles
a favor de éste, así como las escenas de
acción y suspense, narradas a un ritmo excelente
y superplagiadas en las demás entregas..."
El sexto film de la saga de
James Bond demuestra claramente que las
verdaderas obras del séptimo arte no siempre son
reconocidas en su momento, pero tal vez terminen
reconocidas como obras de culto muchos años
después. La justicia, por más lenta que sea,
llega.
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