
FELIX
LEITER - EL HERMANO DE LANGLEY
Un
análisis al más leal amigo de 007 en 21 aventuras
Por
NICOLÁS SUSZCZYK
“
Felix Leiter tendría unos treinta y cinco años. Era alto y de
estructura ósea delgada. Llevaba un traje castaño ligero que le
caía holgado desde los hombros, como la ropa a Frank Sinatra. Se
movía y hablaba despacio, pero Bond presentía mucha velocidad y
mucha fuerza en él, y que sería un luchador duro y cruel.
Inclinado sobre la mesa, tenía cierto aire de halcón capaz de
bajar en picado en pleno vuelo. Esa misma impresión se reforzaba
también por su rostro, de mentón y pómulos afilados y boca
grande y torcida. Sus achinados ojos grises tenían una expresión
felina, incrementada aún más por su hábito de arrugarlos contra
el humo de los Chesterfield que extraía encadenados del paquete.
Las arrugas permanentes que aquel hábito había grabado en las
comisuras de los ojos daban la impresión de que sonreía más con
éstos que con la boca. Una mata de cabello pajizo prestaba a su
rostro un aspecto juvenil que el examen más de cerca contradecía
”