Pierce Brosnan fue
llamado, más de una vez, "el Bond del
millón de dólares". Sus films se
mantuvieron en la taquilla muy bien (ajustándose
a la inflación, mantuvo casi la misma cifra de
recaudación en sus cuatro films), y más de un
fan alrededor del mundo, de cualquier
generación, coincidirá que en él se plasman
las mejores cualidades de Sean Connery, George
Lazenby, Roger Moore, y Timothy Dalton.
Hoy en día, en varios foros
de todo el mundo noto que, en varios casos, la
gente se la pasa alabando a Quantum of Solace
y Daniel Craig, que es un excelente Bond, y
olvidándose de que Brosnan salvó al personaje
cuando parecía muerto tras el lapso de seis
años después de Licencia para matar.
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A fines de 2005 vimos
como muchos fans de Brosnan, dudaban de
la capacidad de Daniel Craig para el rol
y lo insultaba impunemente viéndolo como
alguien "demasiado rubio",
"muy musculoso", "poco
atractivo", etc. No pasó mucho más
tiempo hasta que Craig demostró que sus
detractores se equivocaban con el rotundo
éxito de Casino Royale en
noviembre de 2006. |
| Hoy en día, la cosa
parece haberse dado vuelta. Los fans de
Bond más de una vez critican a Brosnan,
lo consideran como un Bond que no fue
bueno. Cabe preguntarse por qué, si lo
nuevo es bueno, lo pasado es desastrozo
en vez de diferente. EL ERROR DE OTRO
DÍA PARA MORIR
El último
film de Pierce Brosnan como James
Bond fue Otro día para morir,
de 2002. Un film que, tras su
estreno, alguna gente llamaba
"una celebración de
Bond", pero otros, una gran
mayoría, lo consideraba un
desastre. La abundancia de
efectos especiales exagerados
(autos invisibles, demasiada
pirotecnia), la presencia de Jinx
(Halle Berry, interpretando a una
errante "James Bond
femenina"), un tema musical
muy techno (cantado por Madonna),
y la fallida dirección de Lee
Tamahori que, evidentemente, no
se dió cuenta de que lo que
estaba dirigiedo era una
película de James Bond.
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En la taquilla le fue
bien, recaudó 430 millones de dólares
en todo el mundo, sin embargo, no logró
seducir a las críticas ni a los fans
como las tres previas cintas que
protagonizó Brosnan. Esto alertó a los
productores Barbara Broccoli y Michael G
Wilson, que creyeron que, teniendo en sus
manos los derechos de la primer novela de
Fleming, era hora de llevarla de forma
decente a la pantalla (antes había sido
un telefilm en blanco y negro, y después
una estrafalaria comedia), y relanzar la
serie. Este relanzamiento suponía
mostrar a James Bond antes de
ser 007, en sus cuarenta años, lo cual
le quitaba a Brosnan, que ya había
superado los cincuenta, todo tipo de
posibilidad de regresar al rol.
Esta
desición de "echar" a Brosnan
no fue una saña particular de los
productores como muchos puedan pensar. La
cuestión era que, si se iba a mostrar a
Bond desde el principio, era imposible
que el Bond de los últimos films
interpretara a ese nuevo 007. En
2004 era dificil entenderlo, para 2006,
se volvió el asunto más ameno.
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¿Pero cuál
fue el error de Otro día
para morir? ¿Qué hubo de
malo en el film para tener que
reiniciar la serie? El error,
señoras y señores, fue Lee
Tamahori. El director optó por
un enfoque futurista hacia el
film colocando efectos en cámara
lenta que no sintonizan con la
impronta de James Bond. Tamahori
no supo diferenciar un film
moderno de un film de Bond. |
Esto hizo que un
guión relativamente bueno escrito por
Neal Purvis y Robert Wade (sin embargo,
este film fue evidencia de que ellos
solos no pueden), fuera destrozado en su
segunda mitad. Mostrar a Bond capturado
por los norcoreanos, idea propuesta por
Brosnan, fue muy efectivo, así como el
combate de esgrima y las escenas en la
clínica cubana. Para cuando Bond llega a
Islandia, el film se va a pique: todo es
demasiado digital, y el personaje de
Halle Berry tropieza una y otra vez
entorpeciendo la misión de Bond. Y poner
a un "supervillano" (Gustav
Graves, intepretado por Toby Stephens)
con un traje futurista no ayuda al film.
Todo este conjunto de cosas decepcionó a
los seguidores de la serie y comenzaron a
darse cuenta que era hora de un cambio.
Pero el director es fundamental en el
desarrollo de una película. Repasemos
los directores de la era Brosnan: Martin
Campbell fue magistral, resucitó a Bond
de la mejor forma imaginable; Roger
Spottiswoode hizo un film con más
acción que argumento, pero
sobresaliente; y Michael Apted le dió a El
Mundo no Basta un giro más
dramático que, más allá de su
enlentecimiento, merece aplausos.
Tamahori falló, erradamente pensando que
"todo lo que quieren los fans
son gadgets".
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PIERCE BROSNAN EN CASINO
ROYALE
Muchos
aficionados a Bond se preguntan si Pierce
Brosnan hubiera funcionado como James
Bond en Casino Royale. Tal vez
sí, pero no en ése Casino Royale
que Neal Purvis, Robert Wade y Paul
Haggis escribieron en diciembre de 2005.
Esa obra fue escrita para Daniel Craig.
Pierce Brosnan no podía de ninguna
manera interpretar a un James Bond
recién ingresado al MI6. Los productores
lo eligieron con la idea en mente de ser
un Bond de directa continuidad con los
cuatro anteriores. Pero Brosnan varias
veces manifestó que le gustaría que se
adaptara Casino Royale con él
como protagonista, entonces, ¿de qué
manera podía haber trabajado Brosnan en
la adaptación de la ópera prima de Ian
Fleming? En una adaptación menos fiel
que la del 2006, con un Le Chiffre de
más protagonismo, con una Vesper que
terminara con él en la cama, y con una
trama, por supuesto, que fuera más que
vencer al villano en la mesa de juego,
todo esto manteniendo, más o menos, la
idea que Fleming tenía de la obra.
| Pero más
allá de Casino Royale,
y más allá de que el Bond de
Brosnan fuera o no más o menos
fiel al de Fleming, la
participación del actor
irlandés a la serie fue
fantástica. GoldenEye
es un film quintaesencial de
James Bond, el primer Bond
post-Guerra Fría, con una
sobresaliente dirección de
Martin Campbell y un magistral
guión de Jeffrey Caine, Michael
Caine y Bruce Feirstein. Es el
film de Bond que tiene todo, bien
se podría decir que GoldenEye
es el Goldfinger de los
años noventa. En El Mañana
nunca muere, un film algo
"pochoclero" en el que
la acción muchas veces opacaba
el argumento, pero las
actuaciones de Brosnan y Johnatan
Pryce como Elliot Carver le daban
un gran encanto al film. El
mundo no basta a veces |
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| resulta
aburrido y parece que el propio
Bond pierde algo de protagonismo
respecto a la historia, pero el
argumento es grandioso, lleno de
toques que nos trae una especie
de espionaje clásico (Bond
suplantando una identidad en una
base aerea de Kasajstán) y la
fuerte historia entre Bond y
Elektra que es muy importante. Otro
día para morir exagera en
los gadgets superespectaculares
(el Aston Martin Vanquish
invisible), y la dirección es
pésima, pero su primera mitad
(los guionistas reconocen que "es
un film de dos mitades")
es asombrosa. |
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LO NUEVO NO
SIEMPRE ES LO MEJOR
En un mundo donde nadie
parece ser imprescindible, mucha gente ve a
Brosnan como un Bond errado. Hoy en día, Daniel
Craig tiene su papel. Logró un gran éxito con Casino
Royale, pero Quantum of Solace
tiene grandes fallas. No es una pelicula mala,
pero, adivinen qué falla... el director. Marc
Forster es Lee Tamahori II. No se dió cuenta que
dirigía un film de Bond, y aceptó el cargo para
"probar algo diferente" a sus
otros films como Cambio de Vida, Descubriendo
el País de Nunca Jamás o Más extraño
que la Ficción. La edición de Quantum
of Solace también es mala y el director de
segunda unidad Dan Bradley cree que está
dirigiendo la próxima de Jason Bourne.
Pierce Brosnan conjugó en
escena la virilidad de Connery, la sensibilidad
de Lazenby, la simpatía de Moore, el dramatismo
de Dalton y la vulnerabilidad que él le supo
poner al personaje. Más allá de que sus
argumentos no sean lo "fleminguescos"
que son los de Daniel Craig, su interpretación
fue genial. Cada James Bond se adaptó a su
época, si bien todos intentaron seguir el modelo
del creador, cada uno le brindó los rasgos de su
propia personalidad.
Pierce Brosnan fue un Bond
sobresaliente. Ahora, algunos de los que lo
aplaudieron lo difaman. Cuando llegue el James
Bond número siete... ¿Estará Daniel Craig
preparado para los abucheos?
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