El 6 de julio de 1989, EON
productions cumplía su promesa de traer de
vuelta una aventura de James Bond a los cines.
Timothy Dalton volvía a interpretar el rol
principal como ya lo había hecho dos años
atrás, en 1987, con Su Nombre es Peligro.
La vuelta del actor supuso que los guionistas
Michael G Wilson y Richard Maibaum consideren un
guión más dramático y oscuro que los de la era
de Roger Moore, que finalizó en 1985. El guión,
titulado Licence Revoked (Licencia
Revocada), situaría al agente 007 embarcándose
en un asunto de venganza personal. El guión más
tarde cambió su nombre por Licencia para
matar, y hoy, a casi veinte años de su
estreno, es considerado uno de los films que más
subjetividades genera entre los fans de Bond.
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En los Cayos de la
Florida, James Bond asiste al matrimonio
entre Felix Leiter (segunda aparición de
David Hedison)y Della Churchill (Priscila
Barnes). Camino a la boda, un
helicóptero de la DEA le comunica a
Felix que se hayan ante la posibilidad de
atrapar a Franz Sánchez (Robert Davi),
un zar de la droga sudamericano. Bond y
Leiter logran atraparlo, pero después de
la boda, |

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DESCUBRIMIENTO
MACABRO. 007
DESCUBRE A FELIX, MALHERIDO. |
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el traficante
logra escapar, secuestra a Leiter y
asesina a Della.
Al día siguiente,
James contempla horrorizado el cadáver
de Della y el cuerpo de Leiter, con una
pierna menos tras sufrir el ataque de un
tiburón. Bond está determinado a
vengarse ante la pasividad de los
norteamericanos por el asunto. M (última
aparición de Robert Brown) también le
impide a Bond iniciar un plan de
venganza, considerándolo comprometedor
para el gobierno británico. Es así que
el agente decide renunciar y, como un
renegado, iniciar su vendetta.
Bajo la atenta
dirección de John Glen en una de sus
mejores participaciones de las cinco que
hizo como director en la saga, el
decimosexto capítulo de la saga Bond es
una película genial tanto en su aspecto
técnico como literario. Durante años,
ha sido criticada por los Bondmaníacos
más históricos por su falta de glamour
y su anormalidad como film de Bond,
viéndolo como una aventura más parecida
a Miami Vice o la trilogía Duro
De Matar. El guión, sin embargo,
supone un excelente trabajo, así como la
destacable fotografía de Alec Mills y la
música de Michael Kamen captura la
escencia del film. Timothy Dalton se
encuentra en su salsa, nunca le cabe la
duda al espectador que este es un film
"hecho para Dalton" y que
ningún otro actor (salvo quizá Daniel
Craig) podría haber tomado su lugar en
esta ocasión.

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PLOMO
O PLATA.
ROBERT DAVI INTERPRETA AL
NARCOTRAFICANTE FRANZ
SÁNCHEZ. DAVI PUEDE SER
VISTO EN EL VIDEO
"BURNING OUT"
DE THE JONAS BROTHERS
PARODIANDO SU ROL. |
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Los decorados
de Peter Lamont son efectivos y
sacan buen provecho de los
incómodos Estudios Churubusco
(también usados en La
Leyenda del Zorro, de Martin
Campbell). Destaca también el
pequeño rol de Pedro Armendáriz
Jr. (Amy, la niña de la
mochila azul; La
Máscara del Zorro), el hijo
del mítico actor de De Rusia
con Amor, como el corrupto
Presidente Héctor López. Por su
dramático argumento y por ser el
film más violento de la serie, Licencia
para Matar recuperó el
ambiente noir que tanto
venía faltando en la serie Bond
desde la simpática era Moore.
Pero el leit motiv del
film es el plan de vanganza que
007 realiza para destrozar a
Franz Sánchez y su
organización. Casi al igual que
Edmundo Dantés, el Conde de
Montecristo, Bond, ante el
conocimiento del poder que el |
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tráfico de
drogas le da a su némesis (tiene un
ejército que lo protege, un imperio de
la droga dese Chile hasta Alaska, maneja
las riendas de un gobierno bananero,
etc.), |
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decide
infiltrarse en su organización y
debilitarla de a poco, obedeciendo la
frase "si no puedes contra el
enemigo, únete a él". Es así como
la primer tarea de Bond es infiltrar el
navío Wavekrest, a través del cual un
tal Milton Krest (Anthony Zerbe) le
entrega al traficante la recaudación del
"negocio". El espía consigue
robar el dinero para impedir que llegue a
manos de Sánchez, y más tarde, viaja a
Ithsmus City (Ciudad de Itsmo, el
"gobierno" de Sánchez) y hace
un depósito de casi cinco millones de
dólares en el banco, además de hacer
apuestas fuertes jugando al Blackjack en
el casino. |
Es allí que Bond logra su
primer paso: llamar la atención de Franz
Sánchez. Más tarde, se ofrece para servirle de
guardaespaldas, pero el traficante desconfía de
él. Entonces Bond se apresta a cumplir su tarea,
con la asistencia de Q (Desmond Llewelyn) que lo
ayuda aún estando Bond al margen de la ley.
Apostado en la azotea de un edificio en frente de
la oficina de Sánchez, Bond (previo uso de un
explosivo plástico) hace volar el vidrio
blindado e intenta matar a Sánchez, pero antes
de disparar el tiro, es atacado por dos ninjas,
dos agentes antinarcóticos de Hong Kong, que lo
secuestran y lo interrogan antes de querer
regresarlo a Londres ante M. Pero las fuerzas
armadas de Ithsmus, comandadas por Heller (Don
Stroud), el jefe de seguridad de Sánchez,
irrumpen el lugar, eliminan a los agentes y
rescatan a Bond.
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Su segundo paso está
cumplido: 007 logra convencer a Sánchez
de que su vida peligra. Es así que Bond
dice haber sido capturado por matones que
que lo identíficaron en el casino. Bond,
a sabiendas de que Milton Krest llega esa
noche a Ithsmus, le dice a Sánchez que
alguien contrató a estos matones para
acabar con él, probablemente por alguien
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FIN
DEL JUEGO.
SÁNCHEZ DESCUBRE A BOND E
INTENTA ACABAR CON ÉL. |
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de su
organización, que llega esa noche con un
buen caudal de dinero. |
Inmediatamente el primer
sospechoso es Milton Krest, que dice haber sido
robado. Bond logra sembrar la desconfianza entre
Sánchez y su empleado, por lo que el primero
decide visitar al segundo, que, entre otros
defectos, se pasa usualmente un poco de copas de
whisky. Sin ser visto por el jefe, Heller y los
matones Braun (Guy de Saint Cyr) y Pérez
(Alejandro Bracho), Bond esconde el dinero
conflictivo dentro de la cámara de
descompresión del Wavekrest. Cuando el dinero es
descubierto, las sospechas se confirman: Krest le
robó a Sánchez para contratar a los matones y
lograr así que lo maten. Sánchez le imparte una
horrible muerte a Krest y Bond logra un objetivo
más: confirmar las sospechas de traición a sus
espaladas.

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DIRIGIENDO
A BOND. JOHN
GLEN DIRIGE A TIMOTHY DALTON POR
SEGUNDA VEZ. |
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El temor más grande
de los poderosos son las traiciones y los
negociados sucios por debajo de la mesa,
y Franz Sánchez no es la excepción. Sin
embargo, el plan de 007 se derrumba
cuando visita el laboratorio de Sánchez,
donde Darío (un joven Benicio del Toro),
lo reconoce -ambos se habían enfrentado
antes que Bond conocza a Sánchez- y
delata su identidad. Aún así, cuando
Bond, por órdenes del traficante está a
punto de ser triturado por la demoledora
de cocaína, logra convencerlo de una
traición más: Heller quiere robarle los
misiles Stinger (usados para derribar un
avión comercial si el fiscal no deja de
investigar al capo) |
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y devolverlos
al gobierno estadounidense a cambio de
amnistía. Sánchez mata a otro de sus
hombres de confianza. El capo se ha
quedado prácticamente solo, porque, con
la ayuda de la agente de la CIA Pam
Bouvier (Carey Lowell), acaba con Darío
y escapa. |
Ahora, tras lograr volar por
los aires los cisterna con cocaína diluida en
gasolina, James Bond, todo un hijo del rigor,
está listo para lograr su venganza y hacerle
pagar uno por uno a Sánchez los crímenes
cometidos contra el matrimonio Leiter. Es la Ley
del Talión: ojo por ojo, diente por diente.
Nicolás Suszczyk
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