| "¿Qué
hacemos con la escena de M?", preguntó
el director neozelandés Martin Campbell a Bruce
Feirstein, uno de los tres guionistas del film
que en 1995 llevaba a cabo, GoldenEye.
"Simplemente pondremos a un par de tipos
sentados hablando", le contestó el
norteamericano, como si tuviera la situación
bajo control. Es ahí cuando el director tuvo una
idea que hubiera sido cuestionada hasta por el
mismo Ian Fleming: "Bueno... ¿Y si se
tratara de una mujer?" La
conversación tuvo lugar a las seis de la
mañana, quizá en Leavesden, la propiedad de
Rolls Royce donde se filmaron la gran mayoría de
las escenas del film. En simplemente cinco horas,
M, el Almirante Sir Miles Messervey, el director
de la inteligencia británica, se convirtió en
una mujer.
En
1985, hubo una conversación entre Lois Maxwell y
Albert R Broccoli, donde el productor de los
films de Bond le explicaba a la actriz que por
trece años encarnó a Moneypenny que ya no
repetiría su papel en Su nombre es peligro,
el film a estrenarse en 1987. Ella insistió en
continuar en la serie, incluso si eso significaba
ocupar el rol de M. Pero Broccoli se negó
rotundamente, puesto que el director del MI6
siempre fue hombre.

| Judi
Dench como M en GoldenEye,
de 1995 |
|
La actriz elegida
para interpretar a esta señora M no fue
otra que la Dama Judi Dench (OBE, Order
of British Empire), una de las más
conocidas actrices de carácter en Gran
Bretaña. Con trabajos en cine y en
teatro en historias como Mrs Brown
o La importancia de ser Ernesto,
Dench iniciaba en GoldenEye como
la M que tenía a su servicio al flamante
nuevo James Bond, Pierce Brosnan. A lo
largo de los años, cuando ya Dench se
encontraba en su haber con obras como Té
con Mussoilini, Iris, Shakespeare
apasionado y Chocolate, la
actriz ya tendría tres films más con el
007 de Brosnan: El Mañana nunca
muere, El mundo no basta y Otro
día para morir. Convenció tanto su
participacion a los herederos de Albert
Broccoli en su cargo, los productores
Michael G Wilson y Barbara Broccoli, que
también fue convocada para Casino
Royale y Quantum of Solace,
en las que Daniel Craig reemplazó a
Pierce Brosnan en el rol protagónico. |
Nadie puede olvidar la primera
escena de Judi Dench como M en GoldenEye.
La escena se sitúa, como es acostumbrado, en el
cuartel general del MI6 a orillas del Támesis,
en Vauxhall Cross. Allí se encuentra Bond con
Bill Tanner (interpretado maravillosamente por
Michael Kitchen) hablando de un ultramoderno
helicóptero robado. "Lástima que la
malvada reina de los números no te deje
actuar...", dice el Jefe de Personal
cuando la señora del MI6 oye el comentario y lo
mira seriamente. "Si quisiera sarcasmo
hablaría con mis hijos, Sr Tanner". No
mucho más tarde, 007 recibe el informe de la
misión en una oficina bastante alejada del mundo
masculino de las pipas humeantes o los retratos
de épicas batallas navales. A Bond no le
simpatiza mucho esta nueva M, por lo que la
reunión es a cara de piedra. Hasta que el
silencio lo corta ella como con un cuchillo: "No
te caigo bien, Bond. Ni te gustan mis
métodos". Él la ve como a una
administrativa más que como a la persona que
debe traer liderazgo en un ente tan importante
del gobierno británico como el MI6. "Yo
creo que eres un dinosaurio sexista y misógino.
Una reliquia de la Guerra Fría", le
dice, convirtiendo una simple reunión entre jefa
y empleado en alo parecido a una sesión
psicológica.
| Antes de repasar
las siguientes apariciones del "M
mujer", conviene recordar un
intercambio lingüístico entre Bond y
Camille en Quantum of Solace. En
un momento de la trama, Bond le dice a su
aliada que Dominic Greene trató de matar
a "una amiga mía, pero no es lo
que crees". Ella le pregunta: "¿Es
tu madre?", a lo que James
responde "No, pero le gusta
considerarse como tal". Esta
frase determina con las mejores palabras
posibles la relación maternal entre M y
Bond. Si el M hombre era para 007 una
figura paterna, lo más posible es que
esta M mujer sea una figura materna. Lo
cierto es que la señora del Servicio
Secreto tuvo dos "hijos"
llamados James Bond 007: Pierce Brosnan y
Daniel Craig. Mientras que Brosnan se ve
como el hijo obediente, que la cuestiona
a M pero la termina obedeciendo y cumple
al pie de la letra sus órdenes; Craig es
el hijo rebelde, que se comporta como un
adolescente y que hace que su "mamá
M" viaje a Bahamas, Bolivia o Rusia
para hacerse responsable de las
desobediencias de su agente.
|

| Judi
Dench como M junto al Almirante
Roebuck (Geoffrey Palmer) en El
Mañana nunca muere. |
|
En El Mañana nunca muere,
Brosnan repite su rol como James Bond, y la
aparición de Judi Dench como M es en los
primeros minutos del film. En la sala de control,
junto a Charles Robinson (que reemplazó a Bill
Tanner), el General Bukharin de la Federación
Rusa y el belicoso Almirante Roebuck de la Royal
Navy. Todos observan a Bond infiltrando una venta
ilegal de armas en el Paso Khyber, cuyos
compradores son terroristas con un gran historial
criminal. M, aunque en la ocasión anterior
despreciaba a Bond, ahora parece tener toda la
confianza puesta en él, que logrará sabotear la
venta a su mejor estilo. El más desconfiado es
Roebuck, interpretado por Geoffrey Palmer,
compañero por ese entonces de Dench en la obra
de la BBC As time goes by. El almirante
británico está decidido a hacer volar por los
aires a todos los terroristas allí presentes,
aunque Bond no haya completado su misión. M se
niega rotundamente, quejándose porque su agente
aún está allí. "Ya vimos suficiente,
M. Esto ahora es una operación naval",
protesta el almirante.
Lo
más llamativo de esta escena es cuando el misil
crucero se detona y no se tienen noticias del
paradero de 007. Hace falta ver la cara de
preocupación de M dando por muerto a su hombre,
hasta que se oye su voz diciendo "He
evacuado el área. Pregúntenle al almirante
dónde le entrego las bombas".
Después,
M le asigna a Bond su misión, no en la oficina,
sino en un auto oficial custodiado. Tan
deshinibida es la jefa que se atreve a pedirle a
Bond que retome su vínculo con Paris Carver, su
antigua amante, para llegar hasta el marido de
ésta, Elliot, magnate mediático investigado por
el MI6. "Dudo que me recuerde...",
dice Bond sobre la chica. "Recuérdale..."
-insiste M- "...y succiónale
información". Diálogo que nos
recuerda a cuando en De Rusia con Amor
el M que interpretaba Bernard Lee le asignaba al
Bond de Sean Connery hacer lo propio con Tatiana
Romanova. Es curioso cómo alguien que acusaba a
Bond como "sexista y misógino"
le pida usar a una mujer como objeto de
información. Quizá por esta vez su patriotismo
estivo por encima de sus sentimentos feministas.

| M junto
a Bond, interpretado por Pierce
Brosnan en El Mundo no Basta.
En el fondo se puede ver a
Robinson (Colin Salmon) |
|
Observemos
ahora las numerosas escenas (por primera
vez en treinta y siete años) de M en El
mundo no basta. La señora envía a
James Bond a recuperar el dinero de Sir
Robert King, magnate petrolero, en
Bilbao. Tras un maremoto de tiros, piñas
y saltos, el agente regresa a Londres con
los tres millones de libras del
acaudalado empresario, amigo y compañero
de M de las clases de Derecho en la
Universidad de Oxford. |
La tragedia sucede cuando una
micorscópica bomba en los billetes del maletín
explotan, haciendo volar por los aires a King y a
la fachada del cuartel del MI6. El responsable
del atentado es Renard, un terrorista bosnio que
en un momento secuestró a Elektra King, la hija
del difunto. Se cree, entonces, que la joven es
la próxima víctima del terrorista, por lo que M
promete férreamente "seguir a los
responsables por todo el mundo y llevarlos ante
la justicia". Bond también se siente
afectado por haber sido el que entregó el
maletín explosivo, por lo que insiste en que se
le asigne el caso.
Así
es que Bond es enviado a Azerbaiján a
contactarse con Elektra para protegerla de
Renard, pero tras varias investigaciones,
incluyendo un enfrentamiento con el propio
Renard, descubre que ella y el terrorista son
cómplices del asesinato de Sir Robert y tienen
en mente volar por los aires Estambul con la
ayuda de un submarino nuclear para que el
oleoducto de los King sea el más demandado de
Europa.
M,
desconociendo este hecho, envía a Bond a
desactivar una bomba que afecta al oleoducto
King. Ella confía en que 007 logrará su
objetivo, y se atreve a decir que "Bond
lo logrará, es el mejor que tenemos",
andmitiendo, claro que "nunca se lo
diría". Él decide dejar que la bomba
explote para que lo den por muerto y
desenmascarar así a Elektra. La treta funciona:
la heredera petrolera manda a matar a los
guardaespaldas de M y muestra sus intenciones,
mofándose de la aparente muerte de Bond: "Es
el mejor hombre que tiene... o debería heber
dicho... 'tenía' ". La falta de
respeto hacia el hombre predilecto de M hace que
la señora no se abstenga de propinarle un sonoro
cachetazo a Elektra.
| En
las escenas finales del film, M ve a Bond
en acción, cuando ella se encuantra
encarcelada por Elektra y Renard en una
cárcel de su refugio, un castillo del
Imperio Otomano abandonado, llamado La
Torre de la Doncella. Minutos después de
que Bond la libere, ella es testigo
involuntaria del trabajo de su agente
cuando él elimina a Elektra. Se la ve
bastante shockeada por la crudeza del
trabajo de Bond. |

| Bond y M
tienen una importante conversación
en Otro día para morir. |
|
Otro día para morir fue la
última aparición de Brosnan como Bond, pero no
la última de Judi Dench. Es aquí donde el Bond
de Brosnan se muestra más rebelde que nunca. Por
ser delatado en el curso de una misión en Corea
del Norte, 007 es tomado prisionero y torturado
durante catorce meses. Cuando cree que será
fusilado, lo intercambian por Zao, un norcoreano
capturado por los norteamericanos.
Sin
embargo, en la clínica flotante del Servicio
Secreto Británico, M debe echar a Bond. "Tu
libertad nos costó muy cara", le dice
ella, en referencia a la liberación de Zao. "Conozco
las reglas, y la primera es 'No hay tratos', si
te atrapan estás acabado". Ella
acciedió al intercambio por la desconfianza
sembrada por Bond en los norteamericanos de la
NSA y su altivo funcionario Falco, quien cree que
el espía inglés pudo haber dado información en
alguna de las torturas. Así es que M decide
mandarlo a un centro de rehabilitación en las
Malvinas, sentenciándolo con la frase más dura
que jamás le hayan dicho en su oficio: "Ya
no le eres útil a nadie".
James
se escapa y viaja por Hong Kong y Cuba para
hallar a la persona que lo delató, mientras
Falco tiene una dura discusión con M: "¡¿Cómo
puede ser que se escape de un barco de la
armada?!", dice Falco,
acusador. "Está entrenado para
hacerlo", contesta M, en defensa de su
hombre.
Cuando
Bond vuelve a Londres, es contactado por M en un
refugio del MI6, oculto en una estación de un
subterráneo abandonado."En tu ausencia
el mundo cambió", le dice ella. "No
para mí", contesta Bond. Hablando de
la amenaza que puede ser Gustav Graves, un
aparente filántropo con oscuras intenciones,
ella admite que Bond puede volver a ser útil. "Es
hora de que me deje hacer mi trabajo",
contesta él al enterarse de su reincorporación.
Otro
día para morir es otro caso más que
demuestra cómo M tiene una gran confianza en
James. Mientras Falco cree que Graves está en
una base norcoreana "justo donde no
podemos tocarlo", Bond, desafiante,
sentencia "Ustedes no pueden, pero yo
sí", a la vez que su jefa, en un
perfecto ejemplo de retroalimentación y
sincornicidad, responde "Usted haga lo
que quiera, yo enviaré a 007",
hiriendo el orgullo del valiente ideal
norteamericano.
La
era Brosnan se acaba así demostrando que el Bond
de los noventa es un fiel servidor de su señora
M, que, aunque en ocasiones discuta con ella,
siempre terminará obedeciéndola al pie de la
letra. Ahora vendría algo bien distinto...
En
Casino Royale, la relación Bond-M da un
vuelco importante, necesario por la elección de
un nuevo James Bond, Daniel Craig, y la
construcción de un agente que recién consigue
la categoría 00.

| M visita
las Bahamas en Casino Royale |
|
El recien ascendido
007 logra las protestas de M en la
Cámara de los Comunes, al enterarse que
el mal accionar de Bond (violar el
derecho al asilo para eliminar a un
terrorista), fue primera plana en una
gran cantidad de diarios y un compromiso
serio de asumir para los servicios de
inteligencia británicos. "Le
doy la categoría 00 y lo celebra
asaltando una embajada, ¿está loco?. En
los viejos tiempos si un agente hacía
eso tenía la decencia de renunciar".
De lo que M todavía no se entera es que
Bond ha infiltrado su departamento y,
peor aún, su computadora. Todo sea para
investigar un contacto del terrorista que
eliminó. "Sabía que era pronto
para ascenderte", dice ella
arrepentida. |
007 también es tan descarado de
hacerle una llamada urgente para resolver un
problema y, cuando logra hacerlo, le corta la
llamada con un frívolo "La volveré a
llamar". En un encuentro posterior,
ella viaja a Bahamas para darle su misión a
Bond, e inyectarle un microchip rastreador. "Sabía
que tú eras tú...", le dice tratando
de comprender su forma de actuar.
Pero
se muestra compasiva especialmente cuando
mantiene una conversación telefónica con su
agente, descorazonado tras el suicidio de Vesper,
la mujer que amó que resultó ser una traidora. "A
veces estamos tan enfocados en los enemigos que
no vigilamos a los amigos", le dice a
un desconfiado Bond, al que le pide: "Vuelve
tan pronto como puedas, te necesitamos".
| Un tiempo después,
vaya uno a saber cuanto, el Sr White,
importante miembro de la organización
que corrompió a Vesper, es secuestrado
por Bond y llevado a un refugio en Siena.
Las escenas corresponden a Quantum of
Solace, y ese film es una de las
ocasiones donde M más desconfía de su
hombre, observando un gran deseo de
venganza en él que puede opacar su
juicio. |

| El Bond
de Daniel Craig supone nuevos
problemas para M. |
|
White logra escapar con la ayuda de
un infiltrado al que Bond, previa persecución,
elimina. "¡Tuviste que
eliminarlo!", protesta ella cuando
esperaba que Bond lo atrape vivo para
interrogalo. Pero la verdadera desconfianza de M
hacia Bond alcanza su punto máximo cuando ella
cree, por las influencias de los Estados Unidos,
que es el el responsable de la muerte de un
asesor del Primer Ministro y de René Mathis, que
en realidad fueron liquidados por órdenes del
turbio ecologista Dominic Greene.

| En Quantum
of Solace, M y Bond
interrogan al Sr White (Jesper
Christensen), que no parece estar
demasiado preocupado. |
|
M
llega a pedir una orden de captura o
asesinato contra Bond, aunque, cuando
éste logra escapar de los agentes
británicos en Bolivia, la jefa no se
nota muy interesada en capturarlo: "Me
importa una m..... lo que diga la CIA. Es
mi agente y confío en él".
Como había sucedido en varias ocasiones,
M en su interior tiene una gran confianza
en Bond, aunque a veces no lo admita. |
La escena final de Quantum of
Solace moviliza una vez más a M de su
oficina en Londres y la hece viajar a Kazán,
ciudad de Rusia donde Yusef, el hombre que
chantajeaba a Vesper, está siendo retenido a
punta de pistola por un Bond que debe hacer un
gran esfuerzo para no apretar el gatillo. M
arresta a Yusef, y se encuentra en la nevada
ciudad con un Bond evolucionado, más sabio y en
paz consigo mismo. "Bond, te necesito de
vuelta", dice ella. "Nunca me
fui", responde Bond dando una vez más
muestra de lealtad al Servicio y a su señora
líder.
Los
tiempos cambian. Años antes hubiera sido
imposible que una mujer ocupara el cargo de un
militar naval británico, mucho menos si este
cargo era el del lider del MI6, el Servicio
Secreto Británico. Hoy en día, las mujeres son
presidentes, ministras o ejercen otros cargos de
mucho poder. El liderazgo de una mujer en el MI6
no es solo en los films de Bond: Stella Rimington
lideró el MI5 (Servicio Secreto interior
Británico) allá por la época en la que Judi
Dench comenzaba a interpretar a M, y, según
dicen, la mandataria del MI5 no hizo comentarios,
pero el entonces Primer Ministro, John Major,
afirmó que Dench y Rimmington "son muy
parecidas".
Habrá
que ver que nos depara la actuación de Dench en
los próximos films de Bond, pero ha demostrado
ser una excelente actriz, y su personaje ha sido
una fiel representación de la época en la que
vivimos. Habrá que ver que diría el Sr.
Fleming...
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