Los cien años del
nacimiento de Ian Lancaster Fleming el 28
de mayo de 2008 eran la excusa perfecta
para que James Bond resucitara en tinta y
papel, por eso mismo, la gente de Ian
Fleming Publications (antes Gildrose),
convocó a Sebastian Faulks, autor de Charlotte
Gray, Human Traces y Birdsong,
para ser el encargado de escribir la
nueva aventura del James Bond literario,
siguiendo los pasos de Ian Fleming,
Kingsley Amis, John Gardner y Raymond
Benson, cuyo último título fue The
Man with the Red Tatoo, de 2002.
La
conexión de Faulks con James Bond data
desde sus días de colegial, a los doce
años. Las novelas de Fleming estaban
censuradas en su colegio, por lo que él
y su amigo Fali Vakeel (a quien dedica el
libro), las leían bajo las sábanas con
la ayuda de una linterna. Faulks, al
igual que Ian Fleming, fue periodista en
varios diarios ingleses desde 1978 hasta
1991, año en el que se lanzó como
escritor.
La
Esencia del Mal se publicó en todo
el mundo el día que Ian Fleming hubiera
cumplido cien años. Llegó a la
Argentina de la mano de Seix Barral y el
Grupo Planeta en agosto de 2008.
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Lanzamiento
del libro en Londres.
(Izquierda) Sebastian Faulks
con su obra. (Derecha) Faulks
junto a Tuuli Tholstroop, la
modelo inglesa que posó para
el diseño de la portada.
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| análisis |
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A EMPEZAR ESTÁ DE MODA
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CONTIENE
ALGUNOS SPOILERS.
La
tendencia en el cine en este nuevo
milenio parece ser reinventar o reiniciar
a los personajes: ocurrió con Batman, y
ocurre con las miles de remakes clásicos
como King Kong, Starsky y
Hutch, Meteoro, etc. A
James Bond le tocó su turno cuando
Daniel Craig reemplazó a Pierce Brosnan
para Casino Royale. Es así que,
si el Bond de los cines renace en el
siglo XXI y maneja laptops Sony VAIO y
envía emails y mensajes de texto, el 007
de los libros vuelve a nacer, pero a
fines de los '60, ideal para
nostálgicos.
Faulks
retoma a Bond en la era Ian Fleming:
devastado por el asesinato de su esposa
Tracy, ante la duda de renunciar al
servicio o no, es enviado por M a dar un
paseo por Roma, para meditar sobre su
futuro, paseando por todos los casinos y
hoteles de lujo para sentirse vivo de
vuelta. Entreteniéndose ocasionalmente
en partidos de tenis y teniendo que
soportar abstenerse del alcohol, es
llamado al deber nuevamente por M cuando
un tal Dr. Julius Gorner, egresado de la
Sorbona, está facilitando la entrega de
drogas ilegales en Gran Bretaña. El
doctor Gorner parece ser un homenaje al
satánico Dr No de la homónima novela de
Fleming de 1958, por compartir su nombre
de pila y por poseer una malformación en
su mano derecha, idéntica a la de un
mono. Es uno de los más sanguinarios
villanos que James Bond se ha enfrentado,
un hombre con un odio enceguecido a
Inglaterra que llega a tener a Bond en su
poder y lo hace padecer muchos malos
momentos. Su mano derecha es Chagrin
("dezazón" en inglés), un
despiadado asesino vietnamita poseedor de
una alta resistensia al dolor.
Colaborando
con el agente está Scarlett Papava, una
banquera que Bond conoce en Roma por
primera vez, que le comunica que tiene
una hermana gemela secuestrada y drogada
por Gorner. Ella se alía con 007 cuando
decide rescatar a su hermana, pero sin
embargo, su identidad verdadera es
revelada con gran ironía en el último
capítulo.
| James Bond
le sigue la pista a Gorner por
Persia (actual Irán) y Moscú
(capital en ese entonces de la
URSS). El autor sabe describir
muy bien las locaciones y los
personajes, pero, a diferencia de
Fleming, no abusa de ellas y las
escenas de acción, que abundan
en varias partes del relato,
remiten claramente al Bond del
cine por su fugacidad e
intensidad. El estilo de
narración de Faulks recuerda
mucho al de Raymond Benson y se
aleja del de los tres primeros
autores por ser moderno y un
tanto objetivo e informal. Sin
embargo, Faulks no deja de
cometer errores: el tenis es un
deporte poco exótico para Bond,
que en gran parte de la novela se
la pasa entrando y saliendo de
hoteles. Aún así, es grandioso
ver a personajes como Felix
Leiter (que tiene su escena de
acción) y René Mathis, aunque
ninguno de los dos llega a
encontrarse con Bond a lo largo
de la historia. También, El
hecho de que Bond tenga que
asaltar tiendas en Rusia como un
vulgar ladrón para continuar con
su misión hará que muchos
lectores se sobresalten.
Personajes nuevos como Darius
Alizadeh recuerdan mucho a Kerim
Bey y una breve narración de que
Bond haya jugado al póker parece
recordarnos a la última versión
de Casino Royale. |

Bond
en español.
Portada de la edición
española de La
Esencia del Mal,
editada por Seix Barral.
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En definitiva, La
Esencia del Mal no es una novela
excelente, pero varios aspectos de la
misma pueden incluirse como virtudes y
definitivamente afirma que el Bond
literario ha resucitado. Un siglo
después de su nacimiento y cuarenta y
cuatro años después de su muerte,
Sebastian Faulks nos reafirma que Ian
Fleming sigue más vivo que nunca.
calificación:
9/10
Nicolás
Suszczyk.
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