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¿LA SUPREMACÍA DE DAMON?

"Bond es un imperialista, misógino sociópata que se la pasa acostándose con mujeres, tomando martinis y matando gente. Es repulsivo". Dicho comentario agresivo se le adjudica a Matt Damon uno de los últimos días de enero de 2009. Es uno más de los tantos insultos gratuitos que ha hecho al personaje que Ian Fleming creó en 1953, llegó al cine en 1962, y tiene en su curriculum un éxito desmedido y una trayectoria de casi medio siglo en en la gran pantalla, mucho más que el Jason Bourne que Damon interpreta en la gran pantalla desde 2002, personaje que Robert Ludlum creó en 1980.

"Bond siempre estará anclado en los '60 y en sus valores. [Es] muy anacrónico para el mundo que vivimos hoy", agregó el actorzuelo. Todos estos ataques indiscriminados, naturalmente, causaron el repudio de miles de fans en el mundo, incluido uno que se hace llamar Minkowski, que se embanderó a favor de 007 en el sitio WorstPreviews.com. "El hecho de que Bond no le proponga matrimonio a cada mujer que gustosamente se involucre con él y que, a diferencia de Damon, no ame a los villanos que quieren matarlo no vuelve a Bond un socio-psycho killer de m**rda.", decía el usuario, furioso. Realmente, si uno es fan de Bond, es imposible no coincidir con él, más allá de la agresividad de los términos empleados.
ECUACLONES. MATT DAMON IMITANDO LA POSE QUE CARATERIZÓ A SEAN CONNERY.

TODO POR DOS PESOS

Pero lo más irrisorio de los comentarios de Matt Damon es cuando dijo que volverá a interpretar a Bourne en una cuarta película porque la Universal financiará 125 millones de dólares para su film The Green Zone, basado en la búsqueda de armas de destrucción masiva en Irak: "Cuando puedes hacer un film de $125 milliones sobre Irak, te da la sensación de que les debes un film de Bourne". Matt Damon evidentemente es un nuevo Auric Goldfinger, "sólo ama el oro", como diría el famosísimo tema de Shirley Bassey que sirve de cortina para el film que Sean Connery protagonizó en 1964. "Bond es un imperialista y un misógino que asesina a personas, se ríe de ello, toma Martinis y hace bromas pasadas de moda", se atrevió a comentar en agosto de 2007. ¿Bond se ríe de la muerte de sus villanos? Sí, sus bromas sardónicas son, sin embargo, una manera de repeler la culpa: en la novela de Ian Fleming, Goldfinger, se aclara que "Matar gente formaba parte de su profesión. Como eso no le gustaba, lo hacía lo mejor que sabía y luego lo olvidaba". O en Licencia Renovada, escrita por John Gardner, Bond responde cuando Q'ute, la versión femenina del armero Q, le pregunta que se siente tener que liquidar a alguien: "En el momento no sepiensa mayormente en ello (...) Es una acción refleja, uno lo hace, y lo hace sin vacilar (...) Sé que de algunos que por pensarlo sufrieron graves colapsos (...) Personalmente, procuro no recordarlo; en esa forma me mantengo ajeno de la realidad".

BOND (NO) VISTE A LA MODA. PAUL GREENGRASS CRITICA LA ELEGANCIA DE BOND. LA IMAGEN CORRESPONDE A OTRO DÍA PARA MORIR, DE 2002.
En los films, Bond se muestra más insensible a la muerte, aunque la gran mayoría de sus bajas las realiza en defensa propia. 007 dijo que Goldfinger estaba "Tocando su arpa dorada", que el Dr Kananga (de Vivir y dejar morir) "Tenía una opinión inflada de sí mismo" tras haberle hecho tragar una bala de aire comprimido, o que a Gustav Graves le llegó la hora de "enfrentar la fuerza de la gravedad" cuando la turbina de su jet Antonov lo aspira en Otro día para morir. Aún así, Bond tiene una gran ética dentro de sí, como podemos ver en El hombre del revólver de oro, film en el cual 007 es tildado de asesino por Francisco Scaramanga, a lo que el agente responde: "Cuando mato, lo hago por específicas órdenes de mi gobierno, y aquellos que mato son asesinos", o en Su nombre es peligro, cuando le dice a Saunders: "Sólo mato profesionales".

VIEJOS SON LOS TRAPOS

¿Bond hace bromas pasadas de moda? Interesante acusación, sería bueno recordar cómo se reía la gente en las salas de cine cuando el sensor de calor del radar del MI6 mostraba al rojo vivo las siluetas de Bond y Christmas Jones en los últimos minutos de El Mundo no basta, cuando Brosnan golpeaba a Mr Krug y lo transportaba inconsciente en silla de ruedas para ingresar a la Clínica de Los Órganos en el film que sucedió al mencionado anteriormente, o en Casino Royale, cuando urgentemente pide comunicarse con su jefa y luego, al resolver su problema, frívolamente dice "Tengo que irme".

James Bond pasó de ser un frio, irónico y machista espía en los '60 a un aventurero cómico, mujeriego y seguro de si mismo en los '70. Ya a fines de los '80, Bond se volvió duro, desobediente y brutal, y entre los '90 y el nuevo milenio, es un espía post Guerra Fría y 11/9 que combate al terrorismo. En total contradicción con lo que Damon sentencia, Bond no pasa de moda, es un camaleón de las eras, cambia de colores según la ocasión. Justamente por eso, el fandom de 007 está lleno de aficionados de todas las edades, y llena tantas salas hoy como en los años sesenta, con las gloriosas Goldfinger y Operación Trueno (cuando se proyectó esta última, la demanda era tan grande que el cine Paramount se mantuvo abierto las 24 horas). Duro récord de romper para el Sr Bourne.

Los insultos no vienen solo de parte de Matt Damon, sio también de Paul Greengrass: "no se trata de hombres que visten trajes Prada y miran a mujeres saliendo del mar en bikini. Nuestras películas tratan de la esencia y la verdad, no son superficiales", opinó el director de Bourne: El UItimátum en la première de su film, olvidadno quizá el furor que causó el bikini blanco de Ursula Andress en 1962, uno de los motivos principales del éxito de Dr No. Posiblemente también haya olvidado que Bond se viste de Saville Row, Brioni o Tom Ford. Nunca Prada.

Pero... ¿Quién es Jason Bourne? Un agente secreto norteamericano, herido de bala en una misión y abandonado en el mar, lo que causa su pérdida de memoria. Tras ser rescatado, busca constantemente descubrir su identidad, mientras huye de la gente de la CIA que lo persigue por doquier. Robert Ludlum, su creador, nació en Nueva York en mayo de 1927, y fue autor de 29 novelas como El Manuscrito de Chancellor y El Caos Omega. A diferencia de Ian Fleming, no tenía relación alguna con el mundo del espionaje, aunque investigaba mucho ciertos detalles técnicos de las organizaciones para sus novelas. Su personaje Jason Bourne, protagonizó las novelas The Bourne Identity, The Bourne Supremacy, y The Bourne Ultimatum, entre otras.
"LA ESCENCIA Y LA VERDAD". AFICHE PROMOCIONAL DE BOURNE: EL ULTIMATUM, ESTRENADA EL 17 DE AGOSTO DE 2007. UN FILM NO SUPERFICIAL PARA GREENGRASS.

HIJOS DE LA TINTA Y EL PAPEL

El Bourne literario nació en la década del '80, cuando James Bond volvía a la tinta y el papel tras una ausencia de casi una década (si no contamos las adaptaciones noveladas que Christopher Wood hizo de La espía que me amó y Moonraker). En 1981, iniciaba la era de John Gardner como escritor de Bond en Licencia Renovada. Su era, que se extendió hasta 1996, presentaba a un Bond en un ambiente más detectivesco y policial que el mundo más glamoroso que Fleming le había inventado. En el cine, se estrenaba la antepenúltima película de Roger Moore como Bond, Sólo para sus ojos.

Jason Bourne llegó al cine en 2002 con Identidad desconocida, remake de un film que se había llevado al cine no mucho tiempo antes. Identidad desconocida coincidió con el año que se estrenaba Otro día para morir. Bond ganó la batalla en las taquillas internacionales, recaudando 456 millones de dólares, casi el doble que el film de Bourne (214 millones de dólares). Los otros films de Bourne no coincidieron con los de Bond: La supremacía Bourne y Bourne: el ultimátum se estrenaron en 2004 y 2007, respectivamente, mientras que Casino Royale y Quantum of Solace, con Daniel Craig como James Bond, en 2006 y 2008. El último film de Bond lleva recaudando en la taquilla internacional casi 560 millones de dólares (la cifra aún no se cierra, dado que el film no se terminó de exhibir). Las recaudaciones universales de los últimos tres films de Bond superan los mil millones de dólares, mientras que los de Bourne necesitan todavía unos 15 millones más para alcanzar a los de 007.

¿DÓNDE ESTOY? ¿QUIÉN SOY? JASON BOURNE BUSCA CONSTANTEMENTE LA VERDAD SOBRE SU IDENTIDAD. AFICHE DE LA SUPREMACÍA BOURNE, DE 2004.
BOND NO NECESITA CONSUELO. QUANTUM OF SOLACE (2008) VIENE SUPERANDO EL MEDIO BILLÓN DE DÓLARES EN TODO EL MUNDO.

Pero hay algo más importante que la taquilla: el prestigio y la gloria que James Bond lleva, el legado de cuarenta y siete años de profesionales cuyo interés iba mucho más allá de hacer dinero. El célebre productor Albert R Broccoli, productor de los films hasta Licencia para matar, dijo en 1979: "Podríamos sentarnos y decir 'Bueno, Bond es un éxito, no hay mucho que hacer, Es un éxito, lo estrenaremos y la gente lo irá a ver'. Eso no es cierto, el público es muy inteligente respecto a lo que quiere ver, no los puedes engañar". Cubby Broccoli era un visionario, un apasionado por sus films. El dinero no era el motivo de realización de un film para él, más allá de sus raíces en la pobreza. Él, junto con gente como Martin Campbell, Terence Young, Peter Hunt, Richard Maibaum o Harry Saltzman, en lo último que pensaban era en el dinero. Los aplausos de la audiencia valían más que cualquier centavo.

MECANISMO DE DEFENSA

ROBERT LUDLUM. CREO A JASON BOURNE EN 1980, INTERESADO EN EL MUNDO DEL ESPIONAJE Y ENFERMEDADES COMO LA AMNESIA.
Pero dirigiéndonos al leit motiv de este ensayo argumentativo, es evidente que Damon y Greengrass, sobretodo el primero, quieren defenderse de Bond. Le tienen temor, sino, ¿De qué otra forma se pueden explicar todas esas agresiones? Es mundialmente conocido que no hay mejor defensa que un buen ataque. Recurren al método más vulgar jamás creado, la agresividad, el insulto. Bond quizá sea misógino, violento, atemporal... pero la gente lo quiere así, y tiene su público. Lo que Damon dice no es ninguna novedad.

James Bond lanzó miles de spin-offs y parodias desde su existencia, desde la novela Mathzoball hasta las conocidícimas El Superagente 86, Misión Imposible, Soy Espía y Flint: peligro supremo; las modernas Agente Cody Banks, Austin Powers: Hombre internacional del misterio, Johnny English y Operación Miami, sin olvidar las producciones españolas James Tont y Torrente, y hasta en Argentina tuvimos a Los Superagentes Tiburón, Delfin y Mojarrita, o al agente Alex Gerard que Sandro interpretó en Operación Rosa Rosa. Ninguno de ellos usaron el arma troglodita del insulto, sino que competían con Bond (los que podían hacrelo), de manera respetuosa que un competidor a la altura de la creación de Fleming merece. Matt Damon sabe que puede perder.

Para concluir, podemos decir que la competencia entre James Bond y Jason Bourne que fue iniciada por Matt Damon, se basa en ilógicos e infundamentados insultos para cubrir la gran decadencia a la que el personaje de Bourne podría llegar años más tarde, cuando los films de James Bond (se sigan haciendo o no) continuen siendo analizados en diarios, sitios webs y programas de TV. No hay mejor defensa que un buen ataque.

                 Nicolás Suszczyk